divendres, 17 de maig de 2013

No, de moment no han inventat res més miserable. Vist que l'opinió publicada es mou majoritàriament entre l'expressió d'aquest qualificatiu [nazi], la seva tolerància o el silenci, la pregunta que cada vegada més gent a Catalunya es va responent és la del referèndum: vol continuar formant part d'un Estat així?



Autor: Francesc Serés Guillén (Saidí, Baix Cinca, 1972), escriptor.


Font: "Nazis como nosotros" (El País, 16/05/2013).


Foto: Kim Manresa / LV.


Context:

Creada por la ultraderecha, promovida por la derecha y celebrada por la izquierda, la comparación con el nazismo se ha instalado porque es tremendamente útil. El insulto es tan grave que parece que consigue el efecto deseado, el silencio. Pero es solo un efecto de superficie, el daño causado es enorme y marca un punto de no retorno, no se puede ir más allá. ¿Con qué más se nos puede amenazar? ¿Con la balcanización? Si hasta Serbia va a reconocer Kosovo antes que España. ¿Seremos los catalanes los nuevos apestados una vez nos expulsen del paraíso europeo? ¿Apestados? ¿Malvados? Toni Cantó lo ha intentado llamando a los profesores de catalán poco menos que pederastas, en UPyD son chapuceros hasta para eso.

No, de momento no han inventado nada más miserable. Visto que la opinión publicada se mueve en su mayoría entre la expresión de ese calificativo, su tolerancia o el silencio, la pregunta que cada vez más gente en Cataluña se viene respondiendo, es la del referéndum: ¿quiere seguir formando parte de un Estado así?